site de poesias coligidas de
F E R N A N D O   P E S S O A
http://www.fpessoa.com.ar

<<Voltar-Volver>>


Vilegiatura
O sossego da noite, na vilegiatura no alto;
O sossego, que mais aprofunda
O ladrar esparso dos cães de guarda na noite;
O silêncio, que mais se acentua,
Porque zumbe ou murmura uma coisa nenhuma no escuro...
Ah, a opressão de tudo isto!
Oprime como ser feliz!
Que vida idílica, se fosse outra pessoa que a tivesse
Com o zumbido ou murmúrio monótono de nada
Sob o céu sardento de estrelas,
Com o ladrar dos cães polvilhando o sossego de tudo!

Vim para aqui repousar,
Mas esqueci-me de me deixar lá em casa,
Trouxe comigo o espinho essencial de ser consciente,
A vaga náusea, a doença incerta, de me sentir.

Sempre esta inquietação mordida aos bocados
Como pão ralo escuro, que se esfarela caindo.
Sempre este mal-estar tomado aos maus haustos
Como um vinho de bêbado quando nem a náusea obsta.

Sempre, sempre, sempre
Este defeito da circulação na própria alma,
Esta lipotimia das sensações,
Isto...

(Tuas mãos esguias, um pouco pálidas, um pouco minhas,
Estavam naquele dia quietas pelo teu regaço de sentada,
Como e onde a tesoira e o ideal de uma outra.
Cismavas, olhando-me, como se eu fosse o espaço.
Recordo para ter em que pensar, sem pensar.
De repente, num meio suspiro, interrompeste o que estavas sendo.
Olhaste conscientemente para mim, e disseste:
"Tenho pena que todos os dias não sejam assim" —
Assim, como aquele dia que não fora nada...

Ah, não sabias,
Felizmente não sabias,
Que a pena é todos os dias serem assim, assim:
Que o mal é que, feliz ou infeliz,
A alma goza ou sofre o íntimo tédio de tudo,
Consciente ou inconscientemente,
Pensando ou por pensar
Que a pena é essa...

Lembro fotograficamente as tuas mãos paradas,
Molemente estendidas.
Lembro-me, neste momento, mais delas do que de ti.
Que será feito de ti?
Sei que, no formidável algures da vida,
Casaste. Creio que és mãe. Deves ser feliz.
Por que o não haverias de ser?

Só por maldade...
Sim, seria injusto...
Injusto?

(Era um dia de sol pelos campos e eu dormitava, sorrindo.)

(...)

A vida...
Branco ou tinto, é o mesmo: é para vomitar.
El sosiego de la noche, en las vacaciones en lo alto;
El sosiego, que más profundiza
El ladrar esparcido de los canes de guardia en la noche;
El silencio que más se acentúa,
Porque zumba o murmura una cosa ninguna en lo oscuro...
¡Ah, la opresión de todo esto!
¡Oprime como ser feliz!
¡Qué vida idílica, si fuese otra persona la que la tuviera
Con el zumbido o murmullo monótono de nada
Bajo el cielo pecoso de estrellas,
Con el ladrar de los canes empolvando el sosiego de todo!

Vine para aquí reposar,
Pero me olvidé de dejarme allá en casa,
Traje conmigo la espina esencial de ser consciente,
La vaga nausea, la dolencia incierta, de sentirme.

Siempre esta inquietud mordida a trozos
Como pan ralo oscuro, que se desmigaja cayendo.
Siempre este malestar tomando los malos sorbos
Como un vino de borracho cuando ni la nausea obsta.

Siempre, siempre, siempre
Este defecto de la circulación en la propia alma,
Esta lipotimia de las sensaciones,
Esto...

(Tus manos largas, un poco pálidas, un poco mías,
Estaban en aquel día quietas por tu regazo de sentada,
Como y donde la tijera es el ideal de alguna otra.
Estabas absorta, mirándome, como si yo fuera el espacio.
Recuerto para tener en qué pensar, sin pensar.
De repente, en un medio suspiro, interrumpiste lo que estabas siendo.
Miraste conscientemente hacia mí, y dijiste:
"Tengo pena de que todos los días no sean así" —
Así, como aquel día que no fuera nada...

Ah, no sabías,
Felizmente no sabías,
Que la pena es que todos los días sean así, así:
Que el mal es que, feliz o infeliz,
El alma goza o sufre el íntimo tedio por todo,
Consciente o inconscientemente,
Pensando o por pensar
Que la pena es esa...

Recuerdo fotográficamente tus manos quietas,
Debilmente extendidas.
Me acuerdo, en este momento, más de ellas que de ti.
¿Que se habrá hecho de ti?
Sé que, en el formidable algún-lugar(*) de la vida,
Te casaste. Creo que eres madre. Debes ser feliz.
¿Por qué no habrías de serlo?

Sólo por maldad...
Sí, sería injusto...
¿Injusto?

(Era un día de sol por los campos y yo dormitaba, sonriendo.)

(...)

La vida...
Blanco o tinto, es lo mismo: es para vomitar.

Álvaro de Campos

(*) N.d.T: Algures se me hace intraducible, algún lugar, alguna parte.

©2005-03-24 by Sebastián Santisi, all rights reserved.


<<Voltar-Volver>>


www.fpessoa.com.ar